Dalia, la Flor Nacional de México
Dalia

Las dalias han maravillado al mundo entero por la diversidad de forma y colores de sus flores. Lo que quizás no sabías es que la Dalia es una planta endémica y representativa de México. La reconocerás por sus hermosas flores de brillantes y vivos colores con múltiples pétalos estrechos y tupidos, creando una gran pompa de color.

México es el epicentro del origen de estas plantas. De las 43 especies que existen en total, todas en el continente americano, 35 son endémicas de México. Las encontraremos en las alturas, entre 500 y 3.500 metros, en los bosques de pinos y encinos, al igual que los bosques secos o en desiertos.

En el mundo entero son muy apreciadas por su colorida belleza. Pese a que quedan algunas variedades silvestres en algunos estados de México, la verdad es que ahora podemos contar más de 50.000 tipos de Dalias en el mundo entero que provienen de cultivos controlados.

Esta flor ha sido muy apreciada desde tiempos prehispánicos por sus cualidades medicinales y nutritivas. Con ellas se adornaban los templos y las casas para las festividades o ceremonias. De sus pétalos se extraían tintes para teñir las telas de algodón, se elaboraban collares y producían mezclas aromáticas. También sus pétalos y tubérculos eran utilizados en la cocina y como forraje.

Cómo la Dalia viajó de México al mundo entero

Atlcotlixochitl fue el primer nombre que se le dio a la flor, en náhual, que se traduciría como «flor de tubo acuático». Más tarde, cuando llegaron los conquistadores, quedaron sorprendidos con la exuberante belleza del territorio. Los hombres de letras y frailes se dieron a la tarea de escribir cartas con las historias y descripciones de la Nueva España. Fue así como el médico del rey Felipe II, Francisco Hernández de Toledo, en el siglo XVI reportó en su libro «Historia de las Plantas de la Nueva España» dos especies de Dalia, que los aztecas llamaban Acocotli o Cocoxochitl (Pipa de Agua).

La Dalia llegó a Europa a finales del siglo XVIII y llamó la atención por sus propiedades medicinales. Pero fue mayor el impacto que causó su belleza y diversidad, que prácticamente en muy pocos años conquistó todo el continente, siendo el adorno principal de los jardines de Francia, Inglaterra, España, Holanda, Bélgica y Suiza. En 1881 en Inglaterra se creó la primera sociedad de la dalia.

Ha sido tanto el auge de esta flor que los fitomejoradores desarrollaron diferentes formas y colores sin igual en el reino vegetal. Es tal la fascinación de los europeos por las dalias que se ha convertido en símbolo de algún presagio amoroso, por eso se tiene la costumbre de enviar un ramo de éstas se da por entendido que se avecina un alegre suceso. Para los enamorados regalar esta flor es un anticipo de una declaración de amor.

El 13 de mayo de 1963 fue decretada la Dalia como Flor Nacional de México por el entonces presidente Adolfo López Mateos. En 2007 la Sociedad Mexicana de la Dahlia instauró el 4 de agosto como el día nacional de la Dalia con el fin de promover esta hermosa flor en el mundo entero.