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Los códices mayas, los libros sagrados que sobrevivieron

Los códices mayas, los libros que sobrevivieron

Los códices mayas eran libros de corteza de amate, pintados a mano y plegados en forma de biombo. Solo se conservan cuatro: el de Dresde, el de Madrid, el de París y el Códice Maya de México; los demás se perdieron, muchos en la quema de fray Diego de Landa en 1562.

La palabra códice deriva etimológicamente del latín caudex, que significa “tronco de árbol”, “tablilla de madera” o “libro”. Este término se utiliza para designar los libros manuscritos de las antiguas civilizaciones mesoamericanas, entre ellos los extraordinarios códices mayas.

Página pintada de un códice maya con glifos y figuras de dioses

Los códices mayas: libros sagrados del conocimiento ancestral


Los códices eran auténticos libros sagrados, en los que los mayas registraron crónicas históricas, acontecimientos religiosos y políticos, así como sus avanzados conocimientos en astronomía, matemáticas, medicina, botánica y sistemas calendáricos. Estas obras demuestran la enorme precisión de su literatura y de sus sistemas cronológicos.

¿Cómo se elaboraban los códices mayas?

Los mayas fabricaban sus códices principalmente con amate, una corteza vegetal, aunque también utilizaron piel de venado especialmente tratada. Las páginas se unían formando largas tiras que se doblaban en forma de biombo y se recubrían con una fina capa de estuco para facilitar la escritura y la pintura.

El colorido de los códices es uno de sus rasgos más llamativos. Predominan el rojo, el negro y el célebre azul maya, aplicados con pinceles muy finos y tintes de origen vegetal, logrando una claridad y detalle extraordinarios.

Los únicos códices mayas que han sobrevivido

Hasta nuestros días han llegado únicamente cuatro códices mayas, nombrados según la ciudad donde se conservan actualmente:

  • Códice Maya de México (antes conocido como Códice Grolier), Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Ciudad de México

  • Códice de Dresde, Biblioteca Estatal de Sajonia, Dresde (Alemania)

  • Códice Peresiano, Biblioteca Nacional de Francia, París

  • Códice Trocortesiano, Museo de América, Madrid

La escasez de estos manuscritos se debe a la destrucción masiva de códices durante el siglo XVI, ordenada por religiosos que acompañaron a los conquistadores europeos, quienes los consideraban “obras del demonio”.

En particular, los códices encontrados en la Península de Yucatán fueron quemados por orden de Fray Diego de Landa en julio de 1562, un acto que provocó la pérdida irreparable de gran parte del conocimiento del mundo maya.

Los cuatro códices pertenecen al período Posclásico: la mayoría son posteriores al año 1350 d.C., mientras que el más antiguo, el Códice Maya de México, data de entre el 1024 y el 1154 d.C., el manuscrito legible más antiguo de toda América.

Durante décadas se dudó de la autenticidad del Códice Maya de México, hasta que en agosto de 2018 un estudio del INAH, la UNAM y la Universidad de Colorado en Boulder confirmó que era genuino. Fue entonces cuando recibió su nombre oficial actual, dejando atrás el de «Códice Grolier».

El Códice de Dresde, el más importante

El Códice de Dresde es considerado el más relevante de todos. Probablemente procede de la zona de Chichén Itzá, aunque apareció en Viena en 1739, y consta de 78 páginas, originalmente plegadas en acordeón, con una longitud total de 3,56 metros.

Este códice ha sido fundamental para el desciframiento de la escritura maya basada en glifos. Fue elaborado por seis escribas diferentes, cada uno con su propio estilo, temática y variantes gráficas.

Hasta la fecha, se han descifrado aproximadamente 250 de los 350 signos que contiene. El códice destaca especialmente por sus tablas astronómicas, famosas por la precisión de los ciclos lunares y de Venus, que asombran incluso a la astronomía moderna.

¿Sabías que su precisión roza lo imposible? Los mayas calcularon la duración del ciclo de Venus en 583,92 días, la astronomía moderna, con telescopios y satélites, lo sitúa en 583,921375 días. Sus tablas acumulan un error de apenas un día cada 500 años, y lo lograron a simple vista, sin ningún instrumento óptico.

Aún hoy quedan cerca de 100 signos por interpretar, lo que demuestra que el mundo maya sigue guardando importantes secretos.

Dónde ver hoy el legado de los códices

Dentro de una vitrina de Madrid, junto al Faro de Moncloa, hay un libro maya que sobrevivió a la hoguera: el Códice Trocortesiano, en el Museo de América. Es el único de los cuatro que se puede ver sin cruzar el océano.

En México, el Códice Maya de México se guarda en la biblioteca del Museo Nacional de Antropología y rara vez se expone, pero la sala maya del museo reúne estelas, ofrendas y réplicas de los murales de Bonampak. Tierras Mayas lo visita en México Colonial y, en las demás rutas, con la noche extra en Ciudad de México (245 €). Y las tablas de Venus del Códice de Dresde se entienden mejor delante de Chichén Itzá, en la Gran Ruta.

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Preguntas frecuentes sobre los códices mayas

¿Cuántos códices mayas se conservan?

Solo cuatro: el Códice de Dresde, el Códice de Madrid o Trocortesiano, el Códice de París o Peresiano y el Códice Maya de México, antes llamado Grolier. Los demás se perdieron, muchos en la quema de fray Diego de Landa en 1562.

¿Dónde están los códices mayas?

En Dresde (Alemania), en el Museo de América de Madrid, en la Biblioteca Nacional de Francia en París y en Ciudad de México, en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. El de Madrid se puede ver expuesto.

¿Qué es el Códice de Dresde?

Es el más importante de los cuatro: 78 páginas plegadas en acordeón, de unos 3,5 metros de largo, con tablas astronómicas de Venus y de los eclipses. Fue clave para descifrar la escritura maya.

¿Por qué se quemaron los códices mayas?

Porque los religiosos españoles del siglo XVI los consideraban obras del demonio. En julio de 1562, en Maní (Yucatán), fray Diego de Landa ordenó quemar todos los que encontró.

Escrito por el equipo de Tierras Mayas en destino: guías, arqueólogos y naturalistas.

Lo esencial

📍 Origen
Libros mayas de corteza de amate pintados a mano, elaborados en el Posclásico maya.

🏛️ Reconocimiento
Solo 4 códices mayas sobrevivieron a la quema de Diego de Landa en 1562: Dresde, Madrid, París y el Códice Maya de México.

⭐ Dato clave
El Códice de Dresde contiene tablas de precisión astronómica que predicen los ciclos de Venus con un margen de error de solo un día en 500 años.

🌎 Por qué es importante
Son la única fuente escrita original que ha llegado hasta hoy del conocimiento astronómico y calendárico maya.

En pocas palabras

De cientos de códices mayas solo sobrevivieron cuatro, repartidos entre Dresde, Madrid, París y Ciudad de México, y en ellos se guarda buena parte de lo que sabemos sobre la astronomía y el calendario maya.

🧭 Quién lo cuenta
Tierras Mayas organiza viajes a México en grupo reducido, con guías propios en destino, y recorre la Península de Yucatán en sus rutas Expedición Yucatán y Gran Ruta y Riviera Maya.

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