Plantas medicinales, como sanarse en tiempos mayas
plantas medicinales

Las plantas han sido utilizadas durante milenios alrededor del mundo como medicina. El conocimiento del uso y tratamiento de las plantas medicinales se adquiere exclusivamente con la experiencia, práctica y observación, y se transmite de generación en generación.

La medicina tradicional utilizando los elementos de la naturaleza está vivamente presente en todas las culturas del mundo. Son esos conocimientos adquiridos que ayudan al diagnóstico, prevención, a mejorar los desequilibrios mentales, sociales o físicos. Si repasamos la historia vemos que la medicina ha buscado incesantemente la salud o el estado de bienestar biológico, psíquico y social.

Antes de que nos hiciéramos expertos químicos en el laboratorio, las medicinas y todo lo que podía sanarnos, lo recogíamos de la naturaleza. Cualquier especie vegetal contiene sustancias que se emplean para diferentes usos terapéuticos o sus principios activos son precursores para síntesis de nuevos fármacos. Estas plantas también tienen importantes aportaciones en la medicina moderna ya que se utilizan como materia prima en la fabricación de medicamentos semisintéticos más complejos.

Históricamente los curanderos han compartido sus conocimientos y experiencias sin restricciones. En cambio, la medicina moderna está sujeta a rigurosas leyes de protección de propiedad intelectual y cuenta con un sistema de patentes que protege el conocimiento de los fármacos o técnicas médicas.

 

Plantas Medicinales en México

México ocupa el cuarto lugar en biodiversidad en el mundo por su flora y fauna y el quinto lugar en cuanto al número de especies de plantas. Se estiman alrededor de 7000 especies con algún uso para el hombre. Esto hace fácil que el uso de las plantas medicinales como medicina tradicional sea accesible y asequible, especialmente para los poblados más pobres. Pero también que haya plantas que se utilicen como alimento, combustibles, vestimenta y refugio.

La región que comprende la zona sur y sureste (Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Campeche, Tabasco, Yucatán y Quintana Roo) es una de las zonas del mundo con mayor diversidad biológica y cultural. La herencia cultural de esta zona se puede apreciar en los restos vegetales, donde la flora medicinal tiene un papel muy importante.

En esta región sur-sureste habitan en la actualidad diversos grupos étnicos: tzotziles, tzeltales, zapotecos, mixes, mixtecos, mayas, zoques, tlapanecos, chontales, tojolabales, nahuas, amuzgos… que tienen su propia cultura curativa, donde el común denominador son las plantas medicinales.

Pese a que todas las etnias mencionadas anteriormente masterizan el uso medicinal de las planas, destacan por encima de todos los iloles, que trabajan como yerbateros, curanderos y parteras para curar enfermedades como sustos, dolores de cuerpos, mal de ojo, tristeza, vergüenza… No hay mal que se les resista.

Si nos fijamos en el este, en el Estado de Quintana Roo, donde se ubica la Riviera Maya, contamos aproximadamente 420 especies vegetales de uso medicinal. Ni más ni menos.

No todas las plantas medicinales necesitan el mismo trato, hay muchas técnicas y formas en las que se deben preparar para poder obtener la mejor versión del tratamiento personalizado para cada paciente. Así pues podemos perparar vaporizaciones, infusiones, baños de hierbas, compresas, cataplasmas, maceraciones o tinturas.

A continuación, enlistaremos algunas de las plantas medicinales más representativas que podréis encontrar en un viaje a la Riviera Maya:

  • Thevetia gaumeri. Bursera, copal. Su uso está destinodo a sanar enfermedades de la piel como abscesos, pústulas, llagas y dermatosis, mordedura de la mosca chiclera, hinchazones, tumoraciones y salpullido.
  • Astronium graveolens. Jobillo, k’ ulimche. De ella se utiliza su resina. Ayuda a los abscesos y pústulas.
  • Metopio brownei. Chechen. Tiene propiedades diaforéticas y sedantes, quita las verrugas. Como a la planta anterior se utiliza la resina pero al ser cáustica debe ser manipulada con mucho cuidado.
  • Stemmadenia donnell. Huevo de perro. Indicada para tumores externos. Se utiliza la resina.
  • Urechitas andreuxii. Bejuco, guaco. Sus hojas y resina se utilizan para la mordedura de nauyaca o cascabel, llagas de cosca chiclera.
  • Ceiba pentandra. Ceiba, Ya’xche. Tiene propiedades antiinflamatorias, es diurético, emético y antiespasmódico.
  • Cecropia peltata. Guarumbo. Sus hojas machacadas se utilizan para el reumatismo, también reduce la presión arterial y tiene propiedades diuréticas. Se ha demostrado beneficioso en casos de diabetes.
  • Coccoloba uvífera. Uva del mar. Con sus hojas se puede hacer una infusión y tiene efecto calmante para las cuerdas vocales, se pueden usar como enjuague antiséptico. La corteza es astringente y se usa para trastornos digestivos.
  • Dendropanax arboreus. Sac chacá o palo santo. Se utilizan sus hojas para bajar la fiebre.
  • Tabebuia rosea. Makulis, ho’ kab. Sus hojas son útiles para la diabetes.
  • Tecoma stans. Xcanlol, tronador. Sus hojas se usan para la diabetes.
  • Pseudobombax ellipticum. Amapola. Las semillas que ayudan a curar el catarro, las úlceras y el dolor de cabeza.
  • Bursera simaruba. Chacá, también conocido como palo mulato o palo colorado. De él se utilizan sus hojas y además su cortesa. Contrarresta quemaduras del chechen, antipirético, sudorífico, disentería, tumores, infecciones gastrointestinales, dolor de cabeza, mal de los riñones.
  • Laguncularia racemosa. Mangle blanco. Sus hojas son útiles como astringente, ara frenar la diarrea, como tónico, o cuando el dolor intestinal evoluciona a disentería.
  • Pluchea odorata. Santa María. Las hojas de esta planta aceleran el parto, o provocan las menstruación. También combaten los reumas, e incluso son eficaces contra el dolor de oído.
  • Cnidoscolus chayamansa. Chaya doméstica. Sus hojas se usan como infusión para la diabetes, cálculos renales o reumatismo.
  • Hampea trilobata. Majahua. Su raíz se utiliza para la picadura de avispa venenosa y el mal de ojo.

 

Los beneficios de las plantas medicinales son diversos, entre ellos que son accesibles y su recolección es fácil. Su efecto puede ser más lento que los medicamentos convencionales pero es más duradero. Estimulan acciones de protección y regulación de funciones del organismo y se presentan menores efectos secundarios, lo que permite tratamientos más largos. Sirven de complemento a tratamientos con medicamentos convencionales. No implican gasto de dinero ni de mucho tiempo para su preparación; la gente adquiere sus propios recursos económicos y son eficaces porque resuelven problemas de salud en total comodidad.

Eso sí, a menos de que tengáis un chamán cualificado o una curandera con experiencia demostrable, si os encontráis con algún problema de salud os recomendamos poneros en mano de médicos especializados.