México en el ojo de mira. 3 películas para entender el contexto social mexicano
Películas contexto Social

Para disfrutar de la cultura maya y la cultura mexicana, necesitamos también saber sus orígenes, cómo piensan, cómo se mueven, cuáles son sus referentes. Por eso, además de contaros sobre historias y leyendas, en este artículo os dejaremos con una serie de películas, hechas por autores mexicanos y con temática de México. Las películas nos cuentan una realidad, nos acercan a una intimidad que nos va a ayudar a comprender en detalle cómo es el pensar de una sociedad.

Los olvidados – Luís Buñuel

Cuando hablamos de autores clásicos de cine Luís Buñuel es uno de los grandes. Nacido en Aragón se mudó a Francia en su juventud para estudiar hasta que se exilió en México donde vivió sus últimos 37 años de vida. En su autobiografía publicada en el 1982 nos deja esta cita:

“Me he hecho mexicano y pienso vivir siempre aquí.”

Luís Buñuel

Buñuel no se puede entender sin su paso por el territorio mexicano, de hecho, 21 de sus 32 películas fueron producidas precisamente en México. Películas vigentes porque muestran una realidad que sigue existiendo: México es un país de contrastes, con sitios hermosos y con su distribución de riqueza muy desigual y con graves problemas sociales.

Mientras estuvo en México fueron tiempos prolíferos para la creación e ideación de películas. Probablemente la película más aclamada del cineasta es Los Olvidados, donde la violencia y la miseria son los ingredientes principales de una cinta donde se retrata a un grupo de jóvenes condenados a crecer en los suburbios de Ciudad de México. Con una visión cruel sin compasión, la delincuencia y la delincuencia juvenil no queda impune, haciendo una perturbadora obra dramática en un poderoso documento social.

Es una película eterna, una de las pocas obras que se ha ganado la distinción Memoria del Mundo, que concede la UNESCO. Un galardón que conmemora documentos valiosos para la humanidad. Por ahora en el mundo del cine sólo Metrópolis de Fritz Lang había conseguido el título. Si miramos otras disciplinas encontraremos por ejemplo la Novena Sinfonía de Beethoven y la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, publicada en París en 1789.

Amores perros – Alejandro González Iñárritu

Justo entrando en el nuevo siglo XXI Alejandro Gonzáles Iñárritu nos sorprende con su ópera prima Amores Perros, la primera entrega de la llamada Trilogía de la Muerte, a la que le siguen 21 gramos y Babel.

En esta película se retratan 3 realidades diferentes, muy dispares, que pasan a la vez en una misma Ciudad de México. La trama cuenta con 3 historias paralelas que comparten tiempo y espacio, donde unos personajes a la deriva, intentan desesperadamente sobrellevar un mundo teñido de sombras. Historias que empiezan con un mismo detonante: un accidente de coche, como tantos otros en Ciudad de México; siguen un mismo hilo conductor, el amor de los protagonistas por los perros.

El resultado final es desgarrador en una cinta que denuncia distintos aspectos y estratos sociales muy actuales en la sociedad mexicana. Nominada al Óscar como Mejor Película Extranjera, ha sido galardonada con 11 premios Ariel (los premios nacionales de cine de México), incluyendo mejor película y mejor director.

Roma – Alfonso Cuarón

No podía faltar en esta cita con el cine mexicano el último largo de Alfonso Cuarón: Roma. El título hace referencia al barrio de Ciudad de México, Roma, un barrio de clase media bien acomodada, con ciertos toques fresa (o pijo como se conocería en España). La película se centra en la doncella de la familia que cuida a unos niños como si fueran propios ante la ausencia de los verdaderos padres, ocupados en sus respectivos trabajos.

‘Roma’, más que una película, es un trozo de vida. Una hermosa y tierna historia, una alegoría a la familia donde la humanidad de cada uno de sus personajes nos abre una ventana a la intimidad. Nos convidan a sentir con ellos, a sufrir con ellos y alegrarnos de las pequeñas cosas para juntos hacer frente a las dificultades.

En esta cinta, ubicada en los convulsos años 70 se retratan las diferencias de clases. Con extrema sensibilidad captura un escenario, un clima sociopolítico, una colección de memorias que nos hace viajar en el tiempo, nos apropiamos de unos recuerdos que, aunque no hayamos vivido, sentimos a flor de piel.

 

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