Laguna Bacalar, tesoro natural de la Costa Maya

Laguna Bacalar, la de los 7 colores

Bacalar “Laguna de los siete Colores”

Sus aguas poco profundas, su arena es blanca, presenta una gama de tonos azules que genera un espectáculo fascinante. Conocida como “Laguna de los Siete Colores”, con sus 42 km es una de las lagunas interiores más largas del País. Éste lugar tiene una hermosa y exuberante flora, muy característica. Dentro de la Laguna existen tres cenotes, cuyas aguas desbordan para así formar este lugar único, donde podrás observar cómo sus aguas cambian a colores turquesa, azul e índigo, entre otros…

La laguna Bacalar, además de por su belleza sorprendente, fue deseada por su situación estratégica. Está situada al lado del Caribe pero protegida de las grandes tormentas y huracanes, por lo que sufrió asedios y luchas en diferentes tiempos de la larga y gran histórica tierra del Mayab.

Tiene sus orígenes en la época precolombina; entre los años 415 a 435 d.C., los Itzáes provenientes del sur, fundaron Siyan Ka’an Bakhalal hoy Bacalar y permanecieron en el lugar cerca de 60 años, pues en el año de 495, los Itzaés abandonan la laguna. Fue la población más importante y cabecera de Uaymil, una de las 16 provincias en que estaba dividida la Península de Yucatán, antes de la llegada de los españoles. Fue un sitio comercial de primer orden, puesto que era un punto de transferencia, de mercancías diversas traídas de Centroamérica, particularmente de la región de Ulúa, en Honduras.

Durante 1640, Peter Wallace, el famoso pirata escocés, fue quien logró asentarse en la laguna Bacalar donde sacó provecho dedicándose a la explotación del palo de tinte, originando de esta manera, el primer asentamiento inglés, al sur del famoso Río Hondo, y que fuera el inicio de lo que hoy conocemos como Belice. Doce años después, Bacalar fue arrasada por Diego el Mulato (de origen cubano), que logró propiciar el abandono casi por completo de toda la costa del oriente. Los posteriores ataques de los piratas franceses, ingleses y holandeses continuaron castigando durante casi gran parte del siglo XVIII, puesto que eran ellos quienes se disputaban el control del tráfico del palo de tinte con europa, mientras que, por otro lado, los mayas rebeldes continuaban siendo atacados. Estos ataques ocasionaron que se decidiera fortificar la ciudad, erigiéndose a orillas de la Laguna Bacalar, el fuerte de San Felipe, convirtiendo, este paraíso terrenal, en un lugar seguro y uno de los más codiciados en la epoca del virreinato.

La laguna Bacalar cuenta en la actualidad con una zona protegida con una totalidad de 52.000 hectáreas que incluyen cenotes y manglares que sirven de habitat para muchas especies coloridas de aves, peces y muchos animales únicos de la región, preservando así todas la hermosa biodiversidad del lugar.

Hoy en día, Bacalar es un bello poblado donde se puede disfrutar de sus hermosos paisajes, perfecto para refrescarse en otro paraíso tropical que nos ofrece la Península de Yucatán, México.

En las expediciones del Yucatán 2017 haremos una parada en este mágico lugar y nos adentraremos en lanchas por sus aguas para disfrutar de sus maravillas

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